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Laberintos

“Este libro es un laberinto. Acabas de entrar en él. Has cruzado el umbral de la puerta, ese límite calculado y tajante que divide al mundo entero solo en dos posiciones: dentro o fuera. Y tú ya estás dentro.”

Así comienza el libro de Jaime Buhigas, un libro atípico, lejano a las ideas preconcebidas que puedan hacerse sobre un libro dedicado a los laberintos.

Cuando vi este título, en la sección de la librería donde lo compré, mis previsiones oscilaron entre dos polos: libro de “nueva era”, auto-ayuda o esoterismo por un lado, o libro-ladrillo de historiador sesudo, con su letanía de fechas, nombres y referencias. Tras ojearlo y leer el texto de la contraportada cambié de idea, y lo compré.

Ahora que lo he terminado ya tengo en mente buscar el otro libro que ha publicado Jaime Buhigas, porque aunque “huele” a matemáticas áridas y  cuadriculadas, probablemente esconda sorpresas como éste.

El subtítulo  Historia, mito, geometría ofrece las pistas básicas sobre su contenido. Pero los datos históricos no desbordan, el relato del mito es ameno, y la geometría se transforma en un juego de posibilidades. El hilo conductor es el mito de Teseo y el minotauro (el camino de ida, el centro y el camino de regreso), y los modelos de laberintos a lo largo de la historia.

Y si a todo esto se le añade que el autor no se molesta en atemperar sus opiniones, con las que se puede estar o no de acuerdo, pero que provocan una sonrisa o el asentimiento en muchas ocasiones, el contenido está completo.

Un libro muy interesante.

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