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el hombre que plantaba árboles

Este libro es una pequeña joya que descubrí hace unos años, y que no me canso de regalar.

Creo que un extracto del prólogo de José Saramago es suficiente presentación:

Imagino que Jean Giono habrá plantado no pocos árboles a lo largo de su vida. Sólo quien ha cavado la tierra para acomodar una raíz o la promesa de ésta, podría haber escrito la singularísima narración que es “El hombre que plantaba árboles”, una indiscutible proeza en el arte de contar.

Elzéard Bouffier jamás existió, no es más que un personaje, hecho con los dos ingredientes mágicos de la creación literaria, el papel y la tinta con la que se escribe en él.

Y, sin embargo, se convierte en un conocido nuestro nada más leer la primera referencia que a él se hace, como si se tratara de alguien a quien estuviéramos esperando. Y ésa es la conclusión: estamos esperando a Elzéard Bouffier, antes de que sea demasiado tarde para el mundo”

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