Etiquetas

,

Con un guión basado en la obra de teatro  “Bashir Lazhar”, de la autora y actriz quebequense Évelyne de la Chenelière (que aparece de forma fugaz en el film),  la historia  comienza  en una escuela de Montreal, en una mañana de nieve en la que un alumno descubre que su maestra se ha suicidado.

Para sustituirla se contrata a un maestro de origen  argelino llamado Bashir Lazhar.

 

El director, Philippe Falardeau, se interroga a lo largo de toda la película sobre la situación actual de la  educación. Critica sin acritud, pero con evidente ironía, un sistema que ha alcanzado situaciones inverosímiles: unos maestros que no pueden tocar a sus alumnos, ni siquiera para consolarlos o para ayudarles a hacer deporte; unos padres que no toleran la menor crítica sobre su hija y responden a la valoración del maestro con frases como ésta:

“Usted no es de aquí y hay matices que se le escapan. Dicho esto preferimos que se limite a enseñar, no a educar a nuestra hija”.

Monsieur Lazhar es un profesor sin recovecos para sus alumnos, pero con una dura historia personal a la espalda, que pocos conocen, y que él mantiene al margen de la escuela. Un hombre que comprende la situación real de su clase: el duelo por la maestra desaparecida. Y que se enfrenta al tabú que la muerte supone para padres y maestros. Una de las niñas lo explica con naturalidad en clase:

“Todo el mundo cree que estaremos traumatizados de por vida, pero en realidad son los adultos los que están traumatizados”.

Excelente trabajo del actor que encarna al maestro, Mohamed Fellag, y una increíble actuación de los niños protagonistas, Simon y Alice, que me ha dejado boquiabierta.

Una hermosa película sobre la enseñanza. Muy recomendable.

Anuncios