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Llevaba meses con este título en mi punto de mira. No he leído el libro  más conocido de este autor, “Más Platón y menos Prozac”, pero he ojeado reseñas, y su último libro resultaba tentador. Un compañero de Tai chi se lo compró y se lo pedí prestado.

Es difícil explicar el Tao, ya sólo su “definición” puede chirrirar en la estructurada y lógica mente occidental:

El Tao que puede expresarse,

no es el Tao permanente…” (XLV).

Es posible que por este motivo Marinoff trate de mostrarnos el pensamiento  de Lao Zi analizando los diferentes aspectos de nuestra vida en este siglo XXI : salud, estrés, trabajo, amor…  y buscando un nuevo enfoque para cada uno de ellos, a través del Tao.

Es una aproximación sencilla, con un estilo que recuerda las tendencias new-age; un manual de “instrucciones” para aquellos que contactan por primera vez con esta filosofía.

Más allá de este planteamiento, mi opinión es que en su intento de “actualizar” el Tao, éste se desdibuja y pierde su esencia.

“Conocer es no conocer

he ahí lo más excelente.

No conocer es conocer,

he ahí el mal mayor…” (XXXVI).

Mi humilde recomendación: abrir “El libro del Tao”, desconectar la mente, dejarse fluir…

Actúa sin actuar,

ocúpate en no ocuparte en nada,

saborea lo que no tiene sabor.

Ten por grande lo pequeño y por mucho lo poco,

responde con la virtud a los que mal te quieren.

Intenta lo difícil en lo fácil,

realiza lo grande en lo menudo.

Las cosas difíciles del mundo comienzan por lo fácil,

y las cosas grandes del mundo por lo menudo empiezan.

Por eso el sabio nunca realiza cosas grandes,

y así es como puede llevar a cabo grandes cosas…” (XXVI).

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