Etiquetas

,

Estar “aparcada” en casa durante unos días ha servido para desconectarme de la vida “normal” y  zambullirme en un universo de pañuelos, medicinas y… ¡libros!.

Me regalaron este libro las pasadas navidades. Venía con buenos padrinos: el “regalador” y el consejo de una entusiasta del género negro. 

En mi “descanso forzoso” esta novela ha sido otra de mis “víctimas”…

Tengo que sincerarme: no conocía a Donna Leon, “La gran dama del crimen”, que es como la nombran en su página web, http://www.donnaleon.es/

Me llamó poderosamente la atención que en la portada del libro el nombre de la escritora aparece en un tamaño al menos cuatro veces mayor que el título de la novela, y la deducción obvia es que su nombre es el mejor reclamo para los aficionados a la novela policiaca.

Investigando investigando he descubierto que es una escritora nacida en USA (1942), que ha desempeñado trabajos muy dispares (profesora, guía turísitca, redactora), y que después de viajar por Oriente y Occidente, reside en Venecia desde 1981… mmmm, nostálgica ciudad para vivir.

De su pluma han nacido, una tras otra, todas las novelas que tienen como protagonista al comisario Brunetti. Me ha caido bien este personaje; inteligencia,  experiencia y humanidad, aderezadas con un agudo sentido de la observación. Desde aquellos veranos de adolescencia, en los que leía una tras otra las novelas de Agatha Christie, no había vuelto a encontrar esa analítica mirada policial.

Y la otra protagonista indiscutible de la novela es la ciudad de Venecia. Cada caminata del comisario nos descubre un detalle, una imagen, un rincón de la ciudad.

Del argumento de “Testamento mortal” se puede leer en la contraportada:  Al regresar de viaje, una joven traductora encuentra muerta a su vecina del piso de abajo. La víctima es una señora mayor, encantadora y sin enemigo aparente. En la casa está todo en orden, pero unas gotas de sangre junto a la cabeza del cadáver llaman su atención y decide llamar a la policía, de esta manera el caso queda en manos del comisario Brunetti…

Pero lo que más me ha gustado de mi “investigación” es leer la carta que la autora ha escrito acerca del comisario Brunetti:

“Durante los casi veinte años en que Brunetti ha estado investigando delitos, se ha

hecho mayor (aunque no tan rápido como yo) y se ha vuelto más reflexivo, tal vez

más triste. Ha visto la sociedad en la que vive y el país que ama cambiar, no siempre

para bien, y ha terminado creyendo que hay poco que pueda hacer para cambiar las

cosas. Como es un hombre tenaz, permanece fiel a su idea de que uno debe al menos

intentar mejorarlas.

Brunetti se ha vuelto más concienzudo en temas morales y políticos. Me gusta pensar

que no se ha convertido en un moralista y que conserva la capacidad de descubrir

el delito o la debilidad humana que conduce a él y de hacer que el lector considere

lo débiles que son las personas y que las entienda o sienta simpatía por ellas.

Espero que quienes ya conocen y sienten afecto por Brunetti continúen, como yo,

viéndolo crecer en humanidad y compasión.”

Donna Leon

Anuncios