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Cuenta la mitología nórdica que bajo las raíces de un fresno llamado Yggdrasil viven tres espíritus femeninos que tejen la red del destino.

Las tres hilanderas representan el pasado (Urdhr), el presente (Verthandi) y el futuro (Skuld).

Dicho de este modo no puedo evitar pensar en Mister Scrooge y los tres espíritus que le acompañaban en su noche de Navidad…

Vivimos  en una época en la que hablar de redes es algo habitual: navegar en la todo poderosa red de Internet, comunicarse a través de las redes sociales… son herramientas de conexión que superan las barreras geográficas.

El ser humano siempre ha tratado  de entender su relación con el entorno, definir su lugar, concretar su identidad. Filósofos, científicos y religiones han buscado una explicación.

Allá se queda el Anima mundi de Platón y otros filósofos antiguos…

“Por tanto, es de resaltar que: este mundo es, de hecho, un ser viviente dotado con alma e inteligencia … una entidad única y tangible que contiene, a su vez, a todos los seres vivientes del universo, los cuales por naturaleza propia están todos interconectados.”  Platón, Timeo 29,30

La hipótesis Gaia de James Lovelock en la década de los 60…

El inconsciente colectivo de Carl Gustav Jung …

“Ha de admitirse que el inconsciente posee contenidos no sólo personales sino también impersonales, colectivos, en forma de categorías heredadas o arquetipos. De ahí nuestra hipótesis de que el inconsciente, en sus estratos, en cierto modo más profundos, posee contenidos colectivos relativamente animados. Por eso hablo de un inconsciente colectivo” .  C. G. Jung. Las relaciones entre el yo y el inconsciente.

La eterna pugna entre ortodoxia religiosa y mentalidad científica…

“Cada elemento del cosmos está positivamente entretejido con los demás. Todo el Universo permanece unido, y la única forma de verlo es comprenderlo como un todo, una unidad”.  Teilhard de Chardin SJ

Y la más reciente teoría de los campos mórficos del controvertido filósofo y biólogo Rupert Sheldrake…

“Esta teoría trata sistemas naturales auto-organizados y el origen de las formas. Y asume que la causa de las formas es la influencia de campos organizativos, campos formativos, que llamo campos mórficos. El rasgo principal es que la forma de las sociedades, ideas, cristales y moléculas dependen de la manera en que tipos similares han sido organizados en el pasado. Hay una especie de memoria integrada en los campos mórficos de cada cosa auto-organizada. Concibo las regularidades de la naturaleza como hábitos más que cosas gobernadas por leyes matemáticas eternas que existen de alguna forma fuera de la naturaleza”.  Rupert Sheldrake.

Esta última es una teoría interesante que quiero conocer con más profundidad. En los próximos meses espero dejar aquí una reseña de alguno de sus libros.

Todas estas voces hablan de un “algo” común que nos vincula entre nosotros y con el planeta en el que vivimos …

Pero regreso con nuestras tres diosas hilanderas …

La red que tejen se llama red de Wyrd, que toma su nombre de la diosa del destino de la mitología escandinava.

El mito explica que esta red es como una tela de araña en la que cada nudo es un ser vivo. La vida de cada persona es un hilo en el telar, y la longitud de la cuerda su duración.

De este modo todos los seres tienen la misma importancia, no existe un “rey de la creación”, ni  tampoco una creación que someter y dominar. Cada vibración originada en un nudo de esta “telaraña” repercute en todos los demás, todo lo individual repercute en lo global, todo influye en todo, nada sucede por azar, y lo que se proyecta hacia el exterior regresa a nosotros de la misma manera…

Esta es la red de Wyrd… y esta es mi manera de entender el universo y nuestra presencia en él.

Anam Cara.

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